Free Web Site - Free Web Space and Site Hosting - Web Hosting - Internet Store and Ecommerce Solution Provider - High Speed Internet
Search the Web

UNA PASIÓN A PESAR DE TODO...

A través de estas líneas voy a tratar de explicar algo inexplicable, se trata de una pasión que como tal excede los limites de la razón para corretear por los senderos de los sentimientos.

Intentare aquí transmitir lo que siento por la Psicología,  la que he adoptado como profesión, y por ese deporte que me hizo crecer como ser humano, ese deporte llamado fútbol, ese deporte que es capaz de convocar espontáneamente a miles de personas, ese deporte que me permití jugar, ese deporte que fue, es y será objeto de numerosos estudios sociológicos por lo que mueve y genera, ese deporte que no distingue clases sociales, jerarquías, sexos ni religiones, ese deporte que permite abrazar a un desconocido sin ponernos colorados, ese deporte que posibilita pasar de la risa al llanto en cuestión de segundos, ese deporte que cada cuatro años nos devuelve nuestra identidad, nos reencuentra con los colores de nuestra bandera, termina con los antagonismos característicos de los argentinos ( Menotti-Bilardo, River- Boca, Radicales-peronistas ) y nos pone durante treinta días detrás de un objetivo en común.

Ese deporte hoy se a convertido en uno de los negocios mas importantes y redituables del mundo. Esto a generado grandes cambios entre quienes lo practican profesionalmente, porque cuando empieza a rodar esa noble compañera que es la pelota, se pone en juego status, dinero, fama, reconocimiento, poder, impunidad, autos, mujeres, etc.. En relación a esto hay una frase de Bill Shankly  ex jugador y técnico ingles en la cual se reduce todo , el decía: “El fútbol no es una cuestión de vida o muerte se ha convertido en mucho mas que eso”.

La pregunta que me surge desde mi lugar de psicólogo y observador es, si los jugadores están preparados para afrontar tanta presión ejercida por los medios y por los poderosos, que toman a los protagonistas como mercancías negociables, capitales invertidos, plata puesta en juego etc. En mi opinión yo creo que no (siempre respetando el caso por caso) más aún teniendo en cuenta que los profesionales son cada vez más jóvenes, ya que hoy así lo marca el mercado y consecuentemente muchos adolescentes se convierten en el sostén y en la esperanza de salvación de su familia lo cual le genera una nueva presión a las antes mencionadas. El chico queda en un callejón sin salida ya no puede disfrutar del juego que lo acompañó desde niño,  de ese juego tan generoso que sólo le exigía una pelota, de ese juego que seguramente le hizo conocer a sus mejores amigos,  que le hizo tener ese sentimiento de pertenencia,  a saltar por un amigo golpeado, a disfrutar de una coca en la esquina, a cargar a los rivales, a llorar por una derrota; en fin todo eso quedó atrás y creo que aquí es donde el psicólogo tiene un lugar indiscutible en el ambiente del fútbol.

Empezar a trabajar para  que ese niño pueda de alguna manera disfrutar de lo que hace sin desconocer todo lo que está en juego, brindarle en ese ambiente tan competitivo y a veces hostil un lugar de contención, una mirada distinta es nuestra función. Seguramente así el jugador estará en mejores condiciones para rendir en la cancha o cabe alguna duda de que sobre el avance de la preparación física hay que sumarle la preparación psicológica.

Creo que hoy esto es fundamental en la vida de cualquier deportista, la preparación mental de un futbolista para afrontar un compromiso sin más ansiedades que las que correspondan es algo insoslayable y que pocos pueden discutir, pero por el momento y vaya a saber uno por que, no todos están dispuestos a incorporar este saber.

  Lic. Diego El Haj